


A un alto costo, pero finalmente, la oposición nacional ha caído en cuenta de que seguir yendo a las urnas, cuando el gobierno controla los procesos electorales, equivale a hacerle el juego a Evo. Un prefecto, uno sólo - ese al que Ruber Carvalho llamó "el único gobernador" - advirtió que esto sucedería y se negó a ir al revocatorio de 2008. nadie quizo escucharlo... hasta hoy.
AS de Juaquino, la pseudo-oposición en el Congreso y los fallutes del CONALDE por fin decidieron dejar de ser los tontos útiles del gobierno. Hay huelgas en La Paz y El Alto, hubo marcha de cívicos esta tarde en Santa Cruz y los conaldes se reunen ahí mismo el domingo. Todos para rechazar la Ley electoral del gobierno y pedir equidad y transaprencia antes de ir a una nueva consulta.
Lo malo es que para que las lumbreras de la oposición llegaran a este momento de iluminación y claridad política tuvieron que pasar dos referéndums fraudulentos e inconstitucionales (el revocatorio y el constitucional/dirimidor), lo malo es que para entender por dónde iban las cosas tuvieron antes que fracturarse el Conalde, perder en septiembre en Santa Cruz y capitular en octubre en Cochabamba. En resumen, lo malo es que el movimiento cívico, la autonomía y la democracia tuvieron que pagar factura por la falta de visión y tino político de Tuto, Ortiz, Costas y Cossío.
De esto hablaba pues Manfred en julio de 2008. A esto se refería cuando hablaba de no importarle perder el cargo pero asumir una posición de "responsabilidad nacional". A esto se refería cuando dijo que "había que dejar de hacer cálculo político y empezar a pensdar en el país". Pero los cambitas - en especial ese opita de Ernesto Suárez - convirtieron la decisión de ir o no ir al revocatorio en un "juego de machos"; y Podemos convirtió la decisión de vaibilizar el ref. constitucional en una cuestión de "precio"; y Carlos Mesa y VH Cárdenas convirtieron el asistir a ambos proceso en una cuestión de "ser democráticos" (como si la buena voluntad ganara elecciones).
Y saben qué??? Así estamos ahora porque resultaba más difícil poner en práctica los estatutos autonómicos, por que al hablador de Costas no le temblaba la voz para lanzar improperios contra Evo pero si le temblaba la mano para firmar el decreto convocando a elección de Asamblea Departamental.
A Manfred no le importó dejar la prefectura, pero jamás sometió el mandato que le confió el pueblo de Cochabamba a un proceso probadamente fraudulento. Jamás se entregó al gobierno.
Ahora que ha vuelto, ahora que Bolivia sabe y entiénde que él tenia la razón, muchas cosas van a empezar a cambiar. El gobierno y la derecha tradicional lo sabe... por eso empiezan a temblar.
Aguante Santa Cruz, nunca es tarde para empezar a hacer lo correcto.
Imagenes: Cortesía de El Mundo y El Nuevo Día de Santa Cruz.

