

Mucho se habla en Santa Cruz estos días sobre el papel nefasto que habría jugado Rubén Costas en el fracaso del movimiento autonomista, acaecido en agosto-septiembre de 2008. Acabo de regresar y me queda claro que en lugar de ser cabeza de león, Costas optó por ser "cola de ratón".
Su desmedida ambición de poder, su falta de comprensión del tippo de representación que le confiaron los cruceños y su poco oficio político lo llevaron a cometer las absurdeces más groseras, los errores más torpes contra el movimiento cívico.
Inducido por Mario Cossío (que a su vez responde a las directrices de Carlos "Chulupi" Sanchez-Berzaín), el "Gobernador" de Santa Cruz fue llevado de la nariz al referéndum revocatorio. Ya la confesión del confinado cívico tarijeño Reinaldo Baya denunciaba la felonía el año pasado, pero la denuncia del esposo de Eva Sara Landau, un activista cruceño que está refugiado en USA, pone de manifiesto que Costas traicionó la autonomía, a los otros prefectos y a Santa Cruz al someter las autonomías a un revocatorio que le robaría al CONALDE dos regiones y que produciría la detención de Leopoldo Fernández y la persecución de los cívicos chaqeuños, pandinos y cruceños.
Cuánta diferencia de nivel entre el Dr. Germán Antelo y este pobre técnico agrónomo al que se le subieron los humos, que olvidó ser solo un agente de la voluntad autonomista y creyó que Santa Cruz lo eligió a él. Cuanta vanidad y cuanta soberbia tiene con onerosos salarios calladas a las voces disidentes y compradas las voluntades de los mesistas de Carlos Hugo Molina, que desde la prefectura le hacen el lobby al enemigo N|1 de Santa Cruz. ¿Se podrá ser más traidor a la Santa Cruz que le puso la banda de prefecto?
Pero además, se regordea en las adulaciones de sus incondicionales y apunta a "un gran frente nacional", junto al oligifrénico de Mario Cossío. ¿Se dará cuenta que no le da la talla ni para ser reelecto de nuevo en Santa Cruz? Lo más probable es que teniendo a su hermano Humberto de "asesor", nadie haya tenido el valor de decirle la verdad.
Cobardía disfrazada de gradiliocuencia, pequeñez de espíritu y chatura intelectual sancochadas de vanidad. No sabe que no subsana su falta de mirada política con sus bellaquerías televisivas; no se da cuenta de que no por alzar la voz lo va a escuchar más gente, no se imagina que los huevos de un líder se ven a la hora de tomar decisiones y no a la hora de hablar en TV.
Y en esos momentos, en los de decidir, Costas demostró ser un gran cobarde.
- Cobarde para seguir a Cossío al revocatorio por miedo a quedarse sólo y a enemistarse con el retardado de Oscar Ortiz.
- Cobarde por no haber estado a la altura de la banda de "Gobernador" y presidente del CONALDE; Por no haber asumido que su tarea era respaldar a Manfred para vencer a Evo.
- Cobarde por abandonar al movimiento cívico y desconocer la toma de instituciones que pudieron haber cambiado la historia y redimirlo del error de haber llevado a Sta. Cruz al revocatorio.
- Cobarde por haber ido a negociar su propio salvoconducto a la residencia de San Jorge a cambio de entregarle a Evo la cabeza de los cívicos.
- Cobarde por firmar la capitulación en Cochabamba para aprobar la Constitución evista, sin velar por la libertad de Leopoldo o el destino de los dirigentes en Pando.
- Finalmente, cobarde por no enfrentar que su hora se ha cumplido, que derrochó sus cinco minutos de gloria y que es hora de devolver la banda y el cetro que le confiaron los cruceños.
Creo que los cruceños, tan orgullosos de sus fueros, tiene una cuetsa pendiente que cobrar a su prefecto.
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